8 de Marzo

8m

Para mi, el día de la Mujer (Trabajadora) siempre ha sido un día que nos “felicita” a todas aquellas que hemos sido capaces de querer hacer ALGO y lo hemos hecho, independientemente de nuestro sexo (o condición), a todas aquellas que, pese a que nos dijeron que eso era de chicos, que no podíamos, que no debíamos, que eso no se hacía así, que nunca se había hecho, lo hicimos porque era lo que queríamos y que, a todas aquellas que por cualquier motivo no se habían atrevido, les animaba a que lo hicieran.

Nos felicita a todas aquellas que con nuestros actos, por pequeños que sean, hemos ido mostrando a las siguientes generaciones que eso que hasta ese momento no habían visto hecho/dicho por una mujer, podía perfectamente ser hecho por cualquiera, independientemente de si era mujer o no.

Y dentro de ese ALGO está todo lo que una palabra tan indefinida puede contener: estudiar lo que quiera o no estudiar porque no quiera, trabajar en lo que quiera ya sea fuera o en casa, vestir como quiera o ser nudista, ver las pelis que quiera o ser gafapasta y no ver pelis, leer lo que quiera o preferir las pelis, hablar como quiera, cuanto quiera y con quien quiera, llevar el pelo como quiera, querer a quien quiera o dejar de querer a quien quiera, besar a quien quiera, tener el coche que quiera o ir andando o ir en metro o ir en bus donde quiera, creer en lo que quiera o no creer en absoluto o creer un poquito pero no practicar, …

Porque los cambios, si se quiere que sean profundos y duraderos, son complicados y llevan tiempo y se deben basar no solo en palabras sino también en hechos.

Y estos hechos es fundamental que sean visibles para la siguiente generación, que tendrá menos cosas que una mujer “nunca ha hecho”. Y quiero creer que llegará un día en el cualquier cosa que quieran hacer ya haya sido hecho antes.

Y entonces me acuerdo de aquellas que no están, aquellas a las que les han impedido estar hoy aquí, que querían tener una vida diferente y no les dejaron y ya no podrán y entonces me doy cuenta de que este día también es para ellas, para decirles (aunque no nos escuchen) que no las olvidamos y que intentaremos que no vuelva a pasar.

Y soy consciente de que muchos de estos hechos los hacen hombres, que creen firmemente que cualquier mujer puede hacer cualquier cosa que se proponga y lo demuestran con hechos. Este día también es para ellos, que están ahí siempre, compartiendo nuestras risas, alegrías, frustraciones, dolores de cabeza, logros, lloros, cabreos y sintiendo en sus propias carnes los techos, paredes y objetos de cristal que nos vamos encontrando las mujeres en nuestro día a día.

Así que gracias y feliz día a todas aquellas mujeres que tengo a mi alrededor que, consciente o inconscientemente, son ejemplos para mi y todas las pequeñas mujeres que tenemos a nuestro alrededor. Aquellas que, sin darse cuenta muchas veces, van rompiendo los techos, paredes y objetos de cristal con que las mujeres estamos muchas veces rodeadas y procuran hacer siempre aquello que se proponen sin pensar si pueden o no hacerlo por el hecho de ser mujer.

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